El fenómeno de las Migraciones vertebró el VI Encuentro Nacional de Entreculturas

Para abordar el fenómeno de las Migraciones se contó con los ponentes Luis Magriñá, sj. (Director Internacional del Servicio Jesuita a Refugiados); Elías López, sj. (SJR Europa), y Chepe Núñez, sj. (Director Nacional del SJR-SJM de República Dominicana). Además, pudimos oír los testimonios de Abdelmajid Haddoun y Claudia Leal, representantes de varias asociaciones interculturales.

Luis Magriñá nos ayudó a tomar contacto con el fenómeno de la migración desde el punto de vista de los conceptos básicos. Definió términos que habitualmente se confunden como, por ejemplo, refugiado, desplazado interno, apátrida, solicitante de asilo, etc., e incidió en la idea de que, conforme a la doctrina social de la Iglesia -que es por la que se guía el Servicio Jesuita a Refugiados SJR- toda persona que se haya visto obligada a abandonar su país por razones de pobreza o carencia de recursos básicos -lo que vendría siendo un "inmigrante"- debería ser aceptada con todos los derechos como un "refugiado" -término que, a día de hoy, se ciñe a aquellas personas que han salido de sus países por cuestiones políticas o de conflicto-.

Magriñá también nos habló del origen del SJR, a partir de la experiencia del Padre Arrupe en la playa de Hong Kong en 1980 y, aprovechando su 25 aniversario, nos esbozó el trabajo que ha desarrollado y desarrolla la organización fundamentalmente en África y Asia.

Para terminar, lanzó el reto sobre el trabajo con migraciones aludiendo a las nuevas causas que estaban originando, a su vez, nuevas situaciones migratorias que es necesario abordar y a las que debe adaptarse el propio SJR. Mencionó como ejemplo la situación de violación de derechos humanos en la que se encuentran millones de refugiados en Bangkok por el hecho de que, ante la masa ingente de solicitantes de asilo, las autoridades del país decidan retenerlos en centros de detención durante años, sin cargos imputables y en condiciones de abandono, hasta que se inician los trámites de acogida.

Elías López puso cara a las personas y a las realidades cotidianas que hay detrás de los fenómenos migratorios. En un tono revelador, nos habló de su experiencia en los campos de refugiados ruandeses donde una mujer enferma a la que iba a visitar todos los días al hospital le abrió los ojos y le hizo comprender que, sin duda, lo más urgente para un ser humano moribundo no es la teoría ni la fe sino, simplemente, el alimento. Vivencias tan profundas como esa se condensaron al término de su exposición en una bella poesía con la que confirió una nota emotiva al encuentro.

Para finalizar las exposiciones de la mañana, Chepe Núñez, con un enfoque distendido y personal, nos puso un ejemplo concreto del trabajo con migrantes que el SJR y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) desempeñan en la frontera entre República Dominicana y Haití. (Actualmente, hay entre 500.000 - 800.000 refugiados haitianos en República Dominicana). A partir de fotografías, Chepe nos explicó cómo se llevan a cabo las repatriaciones forzosas e indiscriminadas de los haitianos y cómo, gracias a la incidencia política y mediática del SJM, se lucha diariamente por la defensa de los derechos de todas estas personas. Destacó también la importancia de su labor educativa como base de un propósito conciliador entre haitianos y dominicanos, propiciando el diálogo y la mutua comprensión.

Durante la tarde, todas estas ideas se materializaron en diferentes talleres con los que pudimos poner en práctica y ver de cerca las causas, las dificultades y las consecuencias de un fenómeno tan acuciante como es el de la inmigración.

Y para clausurar la jornada de reflexión tuvimos la fortuna de contar con los testimonios de dos personas que han vivido en carne propia la experiencia migratoria y que, por distintas razones (asilo político, falta de recursos básicos...), se han visto obligados a abandonar sus casas y huir de su país. En un tono muy cercano y sincero, la colombiana Claudia Leal y el marroquí Abdelmajid Haddoun, nos detallaron las dificultades de acogida e integración con las que se habían topado en un país como el nuestro: barreras sociales, prejuicios, burocracia, dilema del desarraigo, añoranza de sus familiares, etc.). En definitiva, un colofón indudablemente emotivo que nos ayudó a replantearnos la realidad y volver a casa con la mirada cambiada.