El huracán Félix deja más de 100 muertos en Nicaragua y Honduras

En territorio nicaragüense, "Félix" arrasó con vientos de 260 kilómetros por hora sobre una zona habitada por indígenas misquitos, mayagnas y ramas, una de las regiones más pobres y desatendidas de Nicaragua que, tras el paso del huracán, llegó a ser declarada en "estado de desastre". Otros miles de ciudadanos quedaron aislados por las fuertes lluvias y actualmente viven bajo la amenaza de contraer epidemias.

También en Honduras, donde el huracán se hizo notar poco tiempo después, decenas de miles de personas quedaron aisladas a causa de las destrucciones ocasionadas por los deslaves. Las aguas del río El Caracol destruyeron parcialmente un puente en Apacilagua, a unos 80 kilómetros al sur de Tegucigalpa, lo que impidió el paso a los 18.000 habitantes de siete comunidades de la provincia de Choluteca.

Además, otros 20.000 labriegos quedaron incomunicados porque el río Ulúa se desbordó e inundó 12 comunidades en la provincia de Yoro, en la región central del país. A consecuencia de las lluvias torrenciales murieron dos niños, mientras que los cuerpos de salvamento buscan aún a una mujer y un joven que fueron arrastrados por dos ríos en Honduras. Las lluvias han destruido también unas 600 hectáreas cultivadas de maíz en la provincia de El Paraíso, al este del país, en la frontera con Nicaragua.

Entreculturas, por el momento, ha sumado 10.000 euros al dinero recaudado para la emergencia por la Universidad Centro Americana (UCA) de Nicaragua. Toda esta cantidad está siendo gestionada por el Vicariato de Bluefields (una de las zonas más afectadas), con quien el instituto Juan XXIII, nuestro socio local en el terreno, trabaja en diversos programas socioeducativos y de salud.