“En África las personas con enfermedad mental son abandonadas y excluidas de la sociedad”

En el acto que se celebró el pasado 13 de abril se contó con la experiencia de dos de las ONGDs de REDES con más experiencia en el trabajo de salud y de salud mental, y con dos misioneras africanas. José María Viadero, director técnico de la ONGD Juan Ciudad, introdujo el acto "Panorama de la atención socio sanitaria en África. La salud mental, reto para la cooperación" desde la experiencia en el ámbito de la atención socio-sanitaria y los proyectos de desarrollo de los hermanos de San Juan de Dios que comenzaron su labor en el siglo XVI.

Dio algunas cifras de la situación sanitaria actual de África que reflejan la paradoja que vivimos: el 25%de las enfermedades mundiales se padecen en África, sin embargo tan sólo se destina el 2% del gasto sanitario mundial; la OMS estima que en África faltan 4 millones de médicos; y es que el 20% de los medios africanos ejercen fuera del continente, mientras las ONGs y los gobiernos destinan 4000 millones de $ en enviar médicos allí. "Muchas veces el trabajo de las ONGs es la excusa para que los gobiernos no atiendan sus responsabilidades, y para que los donantes sigan recortando la ayuda". Y concluye: no podemos trabajar como islas, no se puede ignorar a la comunidad, ni sus derechos, la participación local y el diálogo entre medicinas es imprescindible para mejorar nuestro trabajo".

 

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Adriana Castro, responsable de comunicación de la ONGD, rescata esta idea, especialmente en el trabajo en África "no se pude mirar desde nuestra perspectiva, la diversidad del continente es mastodóntica y hay que tener en cuenta muchos factores y contextos que desde Occidente nos resulta difícil". En el África Subsahariana enfermedades como la diarrea, el sarampión, o la tuberculosis son las principales causas de mortalidad. "Es cierto, reconoce, que existen avances pero los datos son alarmantes. La crisis mundial, los conflictos bélicos, los desastres naturales y el SIDA entre otras causas impiden que los pasos que se dan perduren, pero es una sola causa común: la injusticia. El acceso a la salud no puede trabajarse al margen de otros servicios y derechos básicos como: el agua y saneamiento o a la educación entre otros, es necesario el enfoque integral".

Salud física y salud mental: no hay una sin la otra

Rosa Izquierdo, hermana hospitalaria y responsable de Cooperación de la Fundación Benito Menni explicó que estamos ante un círculo vicioso: la pobreza, la malnutrición, violencia doméstica, el acceso a los servicios sociales básicos... todo está relacionado con la salud mental. Desde su congregación y fundación trabajan con el concepto más puro y sencillo de desarrollo: pasar de una condiciones menos humanas a más humanas. La salud mental es el estado de equilibrio entre la persona y su entorno sociocultural, para poder contribuir a su comunidad, tomar decisiones, relacionarse y lidiar con la vida: participar en nuestro desarrollo y en el de nuestro entorno. Sin embargo en muchos contextos africanos, las personas con enfermedad mental viven excluidas, "la locura se oculta y produce vergüenza, se les abandona, estigmatiza a ellos y a sus familias. No existen políticas ni estrategias adecuadas para hacer frente a estas situaciones".

Telemá: Levántate, ponte de pie

Telemá es el nombre del centro de salud mental que se presenta en el documental "Senderos de Dignidad" que presentó la fundación y significa: Ponte en pie, levántate. El video se centra en el trabajo en dos de los centros de salud mental en RD Congo y en Mozambique y es un ejemplo de que la solución llega por un cambio de enfoque en la asistencia: Ponte en pie, y reencuentra tu dignidad. "Estamos al lado de los que no tienen nada, y esperan todo de nosotras, la misión empieza por nuestra inserción en estos pueblos, tenemos que ponernos dentro y tocar la realidad de lo que vive la gente" - es el testimonio de Leontine Ngo, natural de Cameroun que ha trabajado en dos de los proyectos de la Fundación en RD Congo y Cameroun; y de Beatriz Baasim del centro de salud mental de Togo que compartieron sus experiencias. Ambas coinciden en que la asistencia a estas personas está marcada por las creencias místicas, ya que en algunos lugares siguen creyendo que la causa de la enfermedad es externa, de orígenes sobrenaturales o de brujería. Por esto el enfermo mental es una víctima no es responsable, y está falto de protección antes esta fuerzas que vienen de fuera y le habitan. Por eso los proyectos priorizan la formación y sensibilización para ayudar a comprender que es una enfermedad como otra cualquiera y se puede cuidar y sanar. Por otra parte en África "la estructura familiar es extensa: es una institución social, si un miembro está enfermo, desorganiza la estructura familiar.

Cuando hay que curar hay que pensar en todo el grupo. Sus proyectos también cuentan con consultas externas para acercarse a las personas que no pueden llegar a los centros; ellas se desplazan. Otro aspecto muy importante es el trabajo con los hijos/as de los pacientes, que pagan las consecuencias. "Los encontramos viviendo en la calle, abandonados, desorientados y les acogemos. También se atiende en las prisiones por ejemplo en la prisión central de Yaounde, en Cameroun, cada semana un equipo de enfermeros del centro, se desplaza para cuidar a los enfermos mentales de la prisión. Cubrir necesidades básicos: comer, limpiar, cambiar de ropa; porque antes de nada está la dignidad de las personas".