Un niño refugiado y becado por el JRS saca las mejores notas de su escuela en Kampala

 

 

 

 

La historia de Landry es una demostración más de cómo el acceso a la educación puede llegar a cambiar radicalmente la vida de las personas. Hace cuatro años, cuando este joven congoleño llegó al suburbio de Kirombe (Kampala) junto a sus padres y sus ocho hermanos, las posibilidades que tenía de ir a la escuela eran muy pocas: la familia no tenía recursos suficientes para costear su educación.

Después de un año oyeron hablar de las clases de inglés del Servicio Jesuita a Refugiados, y Landry empezó a asistir a las clases. Fue uno de los alumnos más destacados, y a final de curso hablaba inglés con fluidez.

“Nos inspiraron tanto sus logros y su coraje, que decidimos que sería el primer estudiante becado por el JRS para acceder a una Educación Primaria regular en Kampala. Así que Landry entró en la escuela St Peter’s”, explica el director del Programa Urbano del JRS en Kampala, Stephen Kutessa.

Ahora este chico ha recibido la mejor nota de su escuela, cumpliendo así una promesa que se había hecho a sí mismo. Alentados por el increíble rendimiento académico de Laundry y su fuerte determinación por tener éxito, el JRS seguirá financiando su educación.

“Quién sabe, puede que el JRS haya becado a uno los empresarios o científicos más importantes de Uganda en un futuro”, añade orgulloso Kutessa. Desde Entreculturas queremos dar la enhorabuena a Laundry y al JRS Uganda por este gran logro.